40 textos para anunciar el compromiso en Instagram

El mejor texto para anunciar el compromiso es corto, dice algo que solo ustedes podrían decir y no explica la foto. Tres líneas bastan; una basta mejor. La regla que sirve de verdad es esta: si el texto funcionaría igual en el post de cualquier otra pareja, hay que reescribirlo. Un nombre, un lugar, un año, una manía suya, y ya deja de ser plantilla. Abajo hay 40 textos listos, agrupados por tono, escritos en chileno y sin frases traducidas del inglés.

Una advertencia antes de copiar: no publiquen antes de llamar. El orden exacto está más abajo.

Diez textos cortos y directos

Los que se leen en dos segundos. Los más seguros y los que mejor envejecen.

  • «Dijo que sí.» El clásico, sirve con cualquier foto.
  • «Nos vamos a casar.» Directo y sin adorno.
  • «Se viene matrimonio.» Suena a chileno hablando.
  • «Y fue que sí.»
  • «Pasó.» Solo si la foto es obvia.
  • «Listo. Nos casamos.» Para los que odian publicar.
  • «Ahora es oficial.»
  • «Dijimos que sí los dos.»
  • «Fecha por confirmar. Respuesta ya confirmada.» Frena la pregunta de siempre.
  • «Sí, ese anillo. Sí, es lo que están pensando.» Para la foto de la mano.

Ocho con humor, y que suenen a chilenos

El humor es lo primero que se nota traducido. Si el chiste sirve igual en un post de Madrid, no es de ustedes.

  • «Se acabó el pololeo. Ahora empieza el papeleo.»
  • «Le pregunté algo importante y no dijo ‘lo vemos’.»
  • «Nos comprometimos. Empieza la etapa de cotizar todo.»
  • «Aviso a quien corresponda: hay que arrendar un salón.» Anuncia sin decirlo.
  • «Ya no somos pololos. Ahora somos un grupo de WhatsApp con tareas.»
  • «Dijo que sí antes de que se me cayera la caja.» Cuando la pedida salió torpe, que es casi siempre.
  • «Después de [ocho] años, por fin una respuesta.» Cambien el número por el suyo.
  • «Nos vamos a casar. No fue apuesta, no hay guagua, simplemente quisimos.»

Siete emotivos sin caer en lo cursi

La diferencia entre emotivo y cursi es el detalle concreto. «Te amo con todo mi ser» no dice nada; «un martes, en la cocina» lo dice todo.

  • «Me lo preguntó un martes, en la cocina. Dijo que no aguantaba más.» El detalle chico emociona más que el adjetivo.
  • «Nos vamos a casar. Lo demás lo vamos viendo.»
  • «No cambió nada. Solo que ahora tiene fecha.» Para los que ya viven juntos.
  • «Me gusta la vida que armamos. La vamos a firmar.»
  • «Dijimos que sí sin público, que era como lo queríamos.» Para las pedidas íntimas.
  • «La respuesta era sí desde hace rato. Faltaba la pregunta.»
  • «Nos conocimos en [el trabajo] y terminamos acá. No lo vi venir.»

Seis para los que llevan muchos años juntos

Es el caso más común en Chile: la edad promedio para casarse anda cerca de los 38 años, así que la mayoría llega a la pedida con años de convivencia encima. El texto tiene que hacerse cargo de eso.

  • «Después de [diez] años, decidimos apurarnos.» El mejor chiste para este caso.
  • «[Once] años, tres arriendos, un perro. Faltaba esto.» Con su inventario real.
  • «No es apuro. Es que recién ahora nos dieron ganas.» Corta la pregunta de por qué tanto.
  • «Toda la vida diciendo ‘algún día’. Resultó que era este.»
  • «La gente llevaba años diciendo ‘ya están casados igual’. Ahora sí.»
  • «Empezamos en [2014]. Seguimos, y ahora con papeles.» El año hace el trabajo.

Cinco con guiño al lugar o a la historia de la pedida

Son los que mejor cumplen la regla del principio, porque el lugar es de ustedes y de nadie más. Si fue en la casa, sirve igual.

  • «Me lo preguntó en [el Cajón del Maipo], con las manos heladas.»
  • «Volvimos a [Chiloé] después de [seis] años. Esta vez volvimos con anillo.»
  • «Pasó en la cocina de la casa, con la tetera puesta.» Para las pedidas sin producción.
  • «Subimos [al cerro] a ver el atardecer y bajamos comprometidos.»
  • «Le dije que sí en el mismo lugar donde nos conocimos.» Úsenlo solo si es verdad: se los van a preguntar.

Cuatro para publicar en pareja o para el que lo anuncia por el otro

Pónganse de acuerdo antes en quién sube qué y a qué hora. Dos versiones distintas de la misma historia se notan, y la segunda parece respuesta.

  • «De parte de los dos: nos vamos a casar.» El más limpio para el post colaborativo.
  • «Este lo escribimos entre los dos, por eso salió corto.»
  • «[Javiera] preguntó. Yo dije que sí.» Cuando la pedida no fue como se la imaginan.
  • «Publicamos juntos para que nadie se entere por el otro.»

Las frases que ya no dan

Hay frases que se usaron tanto que dejaron de significar algo. No están mal escritas: están gastadas, y ninguna pasa el test del principio.

Frase quemada Por qué no da Qué poner en su lugar
«Mi persona favorita» La usa todo el mundo, también para las amigas y el perro Un dato concreto: «[Diez] años y todavía me hace reír en la mañana»
«Mi para siempre» Traducción literal del inglés, no se habla así en Chile «Nos vamos a casar. Lo demás lo vamos viendo»
«Empieza nuestra mejor aventura» Suena a agencia de viajes «Se acabó el pololeo. Ahora empieza el papeleo»
«Dije que sí a mi mejor amigo» Plantilla pura, aparece en miles de posts iguales «Me lo preguntó un martes, en la cocina»
«Y vivieron felices para siempre» Cierra la historia justo cuando recién empieza «Empezamos en [2014]. Seguimos»
Letra de una canción famosa Ajena al contexto y de otro autor Una frase suya, aunque sea más fea

Antes de publicar: primero la llamada, después el post

Esta es la parte importante del artículo. Enterarse de un compromiso por Instagram duele, y es el reclamo que más se escucha después de una pedida. No se arregla con un mensaje al día siguiente. La regla es simple: nadie del círculo cercano puede enterarse por el feed.

El orden concreto, y ojalá todo dentro de las mismas 48 horas:

  1. Los papás de los dos. El mismo día, en persona o por videollamada. Si están separados, por separado, para que ninguno se entere por el otro.
  2. Hermanos y abuelos. Llamada propia, no mensaje. A los abuelos se les llama: cuesta cinco minutos y se agradece toda la vida.
  3. Los amigos de siempre. Los cuatro o cinco de verdad. Un audio basta, pero antes del post.
  4. Recién ahí, el post. Cuando no queda nadie a quien le pueda doler.

Si pasaron semanas y no han publicado, publiquen sin explicar la demora: la disculpa al principio del texto es lo único que la hace notoria.

Qué va en la foto y qué no

La del anillo funciona, pero está vista

Se entiende sin leer nada, pero se ven todas iguales. Si la usan, que sea la segunda del carrusel. Y sin detalles de quilates, joyería ni precio: es información que no conviene publicar.

La que muestra las caras funciona mejor

La gente reacciona a las caras, no a las manos. La risa nerviosa, el llanto feo, el otro tapándose la cara: eso se comenta mucho más que un anillo perfecto sobre un fondo bonito.

La espontánea le gana a la producida

La foto movida que sacó un amigo muestra el momento; la producida muestra la puesta en escena. Guarden esa para después: la sesión de compromiso se hace unas semanas más tarde y sirve para el parte. En el directorio están los fotógrafos y videastas por región.

Hashtags: pocos y en chileno

El post lo van a ver sus contactos, no desconocidos buscando etiquetas. Treinta hashtags no lo hacen circular más y sí lo hacen ver a spam.

  • Uno o dos, máximo tres. Al final del texto, nunca intercalados en la frase.
  • El de ustedes es el que sirve. Un hashtag propio con los dos nombres y el año junta después las fotos que suban los invitados el día del matrimonio. Inventarlo ahora y repetirlo en el parte.
  • En chileno. Nada de etiquetas en inglés traducidas a medias.
  • Nada de etiquetas genéricas de novias. Atraen cuentas de venta, no a sus amigos.
  • Emoji, uno solo y al final. Tres seguidos convierten cualquier texto en tarjeta de saludo.

Qué no poner nunca en el anuncio

  • La fecha antes de tenerla confirmada. Publicar un mes tentativo y después cambiarlo obliga a explicarlo cien veces. La fecha se anuncia cuando está pagada la reserva del lugar.
  • El lugar exacto donde viven. Ni la dirección, ni la reja, ni el número de la casa en la foto. Es un post que se comparte y llega a gente que no conocen.
  • Indirectas a quien no fue avisado. El «los que importan ya lo sabían» se lee como pelea familiar. Si alguien quedó fuera, se arregla por teléfono.
  • Cualquier cosa que suene a lista de regalos. El regalo no se menciona nunca en el anuncio del compromiso: eso va después y va en el parte. La parte digital de MiMatri trae la lista adentro, junto con el mapa y el dress code.
  • Detalles del anillo. Precio, quilates y joyería, fuera. Si preguntan, se responde por privado.

Qué viene después del post

El post abre la temporada de preguntas: cuándo, dónde, cuántos. Conviene tener claro el orden real de las primeras decisiones.

  1. El mes tentativo. Primero el mes, no el día. En Chile febrero es el mes con más matrimonios, así que si apuntan a verano hay que moverse antes.
  2. El número aproximado de invitados. Define el presupuesto entero: sin ese número no se cotiza nada.
  3. El lugar y el fotógrafo. Son los dos que se agotan primero en temporada alta. Bloquear fecha con ellos es lo único urgente del primer mes.
  4. Recién después, el resto. Vestido, torta, música, decoración. Todo eso espera.

El paso a paso de cada decisión está en el blog de MiMatri, para meterse cuando pase la semana de los mensajes.

Cuando todo el mundo pregunte la fecha, la respuesta más cómoda es un link. Creen su parte de matrimonio digital gratis en MiMatri, déjenla en la biografía o en el sticker de link de las historias y que la gente confirme asistencia sola: adentro van el mapa, el dress code y la lista de regalos, los invitados pueden pagar en cuotas y la plata llega a su cuenta en máximo 48 horas. Si cambia algo, la parte se edita después de enviada.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo conviene publicar el compromiso en Instagram?

Después de haber hablado con los papás de los dos, hermanos, abuelos y los amigos más cercanos, ojalá dentro de las 48 horas siguientes a la pedida. Publicar antes de esas llamadas es la forma más rápida de que alguien del círculo cercano se sienta pasado a llevar, y eso no se arregla con un comentario después.

¿Hay que mostrar el anillo en la foto?

No es obligatorio y hay parejas que prefieren no hacerlo. Si lo muestran, que no sea la primera imagen del carrusel y no den detalles de precio, quilates ni joyería. La foto donde se les ven las caras genera más reacciones que el primer plano de la mano, que a esta altura se ve igual en todos los posts.

¿Qué escribo si llevamos muchos años juntos?

Háganse cargo del tiempo en vez de esconderlo: es lo más común en Chile, donde la edad promedio para casarse anda cerca de los 38 años. «Después de diez años, decidimos apurarnos» o «no es apuro, es que recién ahora nos dieron ganas» funcionan mejor que cualquier frase romántica genérica.

¿Puedo anunciar la fecha del matrimonio en el mismo post?

Solo si ya está confirmada con el lugar reservado. Publicar un mes tentativo obliga a explicar el cambio cien veces si se corre. Lo habitual es anunciar el compromiso primero y mandar la fecha después en la parte, que es donde además van el mapa, el dress code y la lista de regalos.